Un buen pro es que, como has elegido tú la zona y la decoración, ya serías tonto si eligieses algo que no te gusta. A mí, este nuevo hogar, me gusta.
Un contra muy contra es la posibilidad de haber caído en medio de un vecindario poco recomendable. Eso, por desgracia, ya no es algo que dependa de ti, sino de los demás. Que los demás sepan adaptarse a ti y tú a ellos es complicado. Cada uno tiene sus manías, sus opiniones y sus costumbres, que por muy normalitas que nos parezcan pueden parecerles todo lo contrario a nuestros vecinos.
A mí, por ejemplo, me gusta contar sin contar, decir cosas sin decirlas del todo o que tengan varias interpretaciones y que cada uno las asimile en función de sus propias circunstancias. Esta costumbre, de vez en cuando, me origina disgustos de tal magnitud que desembocan en lo inesperado.
Y mira tú por dónde he desembocado aquí.
2 comentarios:
UNO, DOS, CINCO, SIETE, ONCE, TRECE, DIECISIETE.
MIRA, A MÍ TAMBIÉN ME GUSTA CONTAR SIN CONTAR. SUERTE CON TU BLOG. SUERTE CON TU CASA.
¡Hombre, un grillo!
No me gustan mucho las mascotas, pero supongo que un grillo se adaptará bien en cualquier rincón.
Ponte cómodo.
Publicar un comentario