miércoles, 14 de octubre de 2009

Aquí huele fatal

¡Pues yo no he sido!, ¡y además, quien primero lo huele, debajo lo tiene!

martes, 13 de octubre de 2009

¡Eureka!

Madre mía. Lo que me ha costado volver.

Nadie se lo creerá, pero llevo un par de meses dando vueltas y buscando por todas partes la dirección de correo electrónico y la contraseña válidas para acceder a lo que pretendía ser un diario no diario, un vertedero de pensamientos. Para acceder a esto, vamos.
Y hoy, vaya usted a saber por qué, todo ha ido más o menos rápido y en un par de horas he dado con la dirección y la clave.
Tengo, por aquello de malmeter en todos los foros en los que puedo, varias direcciones de correo electrónico de varios proveedores diferentes y todas con alias diferentes. Osea, que vivo sin vivir en mí y sin esperar nada a cambio, porque con esta memoria que padezco, debo tener otras tantas direcciones por ahí más muertas que vivas de pura inanición
e inutilidad.
Me lo tengo bien merecido por metomentodo, por cotilla y, sobre todo, por cobarde.